lunes, 30 de abril de 2007

RESALTANDO TUS TALENTOS OCULTOS...


"...Se cuenta que un hombre encontró en un baúl, un retazo de una preciosa tela que pertenecía a sus antepasados. Aquel baúl siempre había estado en el desván pero nuestro hombre no tuvo curiosidad por ver lo que contenía hasta el día en que decidió cambiarse de casa y tuvo que efectuar los embalajes para la mudanza. Como entre los de su familia era costumbre llevar turbante quiso hacerse uno con aquel tejido, pero por más que lo intentó no lo logró. Los frustrados intentos le dejaron muy pensativo y preocupado: O su cabeza era demasiado grande o sus predecesores tenían "poca cabeza". Sin darle más vueltas al asunto decidió sacarle partido a aquella herencia y llevó el retal al mercado para venderlo en la habitual subasta de los sábados.
Una vez comenzada la subasta nuestro hombre comenzó a ver, con creciente malestar, como el subastador encomiaba la tela y las ofertas iban subiendo más y más. Consideraba que estaban sobrevalorando el tejido, y no quería engañar a sus vecinos. Su desasosiego llegó al límite cuando se dio cuenta que la persona que hasta entonces había hecho la oferta más alta, era un erudito profesor, muy valorado por sus aportaciones intelectuales en la comunidad. ¡Seguro que un hombre poseedor de tanto conocimiento debe de tener una cabeza más grande que la mía, así que tampoco podrá hacerse un turbante con el trozo de tela de mis antepasados! No puedo tolerar este engaño, pensó. Así que se acercó furtivamente al profesor y le murmuró al oído: ¡No vale la pena comprar esa tela, es demasiado corta para un turbante! El profesor al escucharle volvió hacia él su rostro y con mirada de asombro le respondió: ¿En "qué cabeza cabe" que quiera hacerme un turbante con esa reliquia? Voy a enmarcar ese valioso tapiz y colocarlo en un lugar destacado de mi estudio para tener siempre presente la leyenda que lleva bordada: Todo tiene su valor pero hay que saberlo reconocer. (Adaptación libre de un relato sufí)..."


Todos tenemos talentos. Algunas personas nacen sabiendo cuáles son sus dotes innatos, los cuidan y los desarrollan. Otros apenas los reconocen y viven su vida desde la sensación de carencia e impotencia.
Algunos obstáculos que impiden reconocer los propios talentos se forman a partir de creencias limitadoras que promueven una baja autoestima y nos sumergen en actitudes de impotencia. Somos muy hábiles para contarnos cuentos, en nuestro diálogo interno, que luego creemos como si fueran verdades absolutas. Las creencias limitadoras surgen de las generalizaciones, las supresiones y las distorsiones que han sido colocadas en un marco problema, un marco fracaso o un marco imposibilidad.
Cada cual tiene su propio mapa del mundo. Simboliza nuestra mirada que muchas veces la confundimos con la verdad, que vendría a ser el territorio. El mapa habla solamente de como nosotros vemos las cosas. Los mapas de las personas son muy distintos entre sí, según sean sus antecedentes, su sociedad, su cultura, su formación profesional y su historia personal.
Crecemos cuando coordinamos nuestro mapa del mundo con los de los demás. Cuando enriquecemos nuestros mapas mentales conseguimos ver más opciones y alternativas. A medida que nuestro mapa del mundo se expande y enriquece, lo hace también la percepción que tenemos de nuestra identidad y del valor de nuestra existencia.



  1. ¿Estás en contacto con tus peculiares capacidades y habilidades?

  2. ¿En qué áreas eres especialmente competente?

  3. ¿Aplicas energía y dedicación a desarrollar tus destrezas?

  4. ¿Sabes potenciar tus dones naturales? ¿Cuáles son tus fortalezas?

Elaborar una lista de tus competencias más importantes puede aportarte resultados sorprendentes, si la realizas con honestidad, no dejando espacio a la falsa modestia. ¡Quizás tienes más habilidades de las que pensabas!
Muchas personas parecen quedarse estancadas en una misma profesión o campo de actividad hasta que llegan momentos de crisis, como cierre de la empresa para la que trabajan o quiebra del negocio, y se ven impulsados a explorar otros territorios laborales en los que empiezan a reconocer y desarrollar nuevos talentos, recursos propios no tenidos en cuenta hasta ese momento.
Si crees que puedes tener habilidades aún sin descubrir te sugiero un divertido ejercicio para cuya realización tendrás que contar con la colaboración de unos cuantos buenos amigos, colegas y familiares que te conozcan bien y en diferentes ambientes. Prueba a hacerles algunas de las siguientes preguntas y anota las respuestas:



  1. ¿Cuál crees que es mi punto fuerte?

  2. ¿Qué talento ves en mi?

  3. ¿En qué momentos, en qué actividades suelo expresar ese talento?

  4. ¿Qué es lo que yo suelo hacer naturalmente sin esfuerzo pero que para los demás no resulta fácil?

  5. ¿Poseo algún don que te recuerda a algún antepasado de nuestra familia?

Los talentos y las habilidades personales suelen estar relacionados con aquellos valores que para nosotros son intrínsecamente importantes. Quizás lo más importante para ti está relacionado con la creatividad, con la libertad de expresión, con la paz, con la belleza, con la experimentación, etc.,… Todos tenemos nuestros propios valores y los talentos necesarios para actualizarlos en nuestra vida.


El objetivo de nuestro proceso personal es reforzar nuestras fortalezas, destacar nuestros talentos personales, esforzarnos por reivindicarnos con nosotros mismos y alimentar nuestra autoestima, lo cual nos permitirà alcanzar el exito personal.


Se hace menester alimentar nuestro mapa personal ampliando nuestro horizonte de navegaciòn y acompañandonos a nosotros mismos en el proceso de pulitura de esos talentos que aùn yacen ocultos a nosotros mismos...






3 comentarios:

est22 dijo...

Gracias por publicar tan lindo relato. Lo voy a conservar para enviarlo a mis familiares y amigos.

yauri dijo...

gracias de verdad este relato es excelente,ya que habemos personas que no le damos valor a esa belleza interna que poseemos como seres humanos.

Pedro Castro dijo...

Siempre suponemos que nuestros talentos tienen un límite, pero la verdad es que nosotros mismos nos colocamos las barreras.
Hay pensar siempre positivo siempre y cuando analicemos bien las cosas...
PC